Meta ha revisado las condiciones comerciales que regulan el uso de sus plataformas por empresas. La nueva redacción elimina la referencia expresa a entrenar modelos con el contenido de páginas web asociadas a esos negocios y restringe los usos declarados a productos publicitarios y empresariales. La cláusula conserva, sin embargo, el permiso para rastrear esas páginas y recopilar sus actualizaciones. Los términos revisados tienen prevista su entrada en vigor el 30 de octubre.

Qué conserva la autorización

Las condiciones cubren el uso comercial de productos de Meta, como gestionar una página o un catálogo, publicar anuncios, enviar mensajes de marketing o usar herramientas de empresa. Para ese tipo de cuenta, la autorización permite emplear rastreadores, robots y otros programas automáticos para acceder, indexar, almacenar en caché, analizar, recopilar o consultar los dominios y las URL relacionados con los productos o servicios del negocio. También contempla volver a consultar las páginas para obtener cambios.

La lista de usos que aparece junto a esa autorización incluye ofrecer productos publicitarios y empresariales, ayudar a crear anuncios, mostrar información sobre lo que vende una empresa y conectar esos productos con personas interesadas. La palabra entrenamiento ya no figura en ese listado. En la versión anterior sí aparecía junto a desarrollar, mejorar e investigar productos de Meta, una formulación que llevó a editores y especialistas en propiedad intelectual a cuestionar si incluía el uso de artículos y otros contenidos para entrenar sistemas de inteligencia artificial.

La respuesta de Meta y el papel de robots.txt

Meta afirma que el cambio aclara el alcance de unas condiciones consolidadas y que su forma de rastrear la web no ha cambiado. La empresa sostiene también que los propietarios pueden expresar sus preferencias mediante el archivo `robots.txt` y que la modificación no le concede derechos que prevalezcan sobre ellas.

La cláusula contractual mantiene una autorización amplia sobre páginas asociadas a los productos y servicios de una empresa. El texto revisado enumera usos publicitarios y empresariales, pero no incluye una frase específica sobre `robots.txt`. Esa diferencia deja preguntas abiertas sobre el alcance práctico de la autorización y sobre qué usos podrían quedar dentro de la categoría de productos empresariales.

Qué pueden revisar las empresas

La fecha del 30 de octubre da a los negocios que usan Facebook, Instagram o WhatsApp con fines comerciales un plazo para identificar qué dominios están relacionados con sus productos y servicios y comprobar qué instrucciones han publicado para los rastreadores. La configuración de `robots.txt` permite comunicar preferencias a los robots que las respetan, aunque su efecto depende del comportamiento de cada rastreador.

El cambio retira la referencia más explícita al entrenamiento, pero deja en pie una autorización para recopilar contenido web con fines empresariales. Para quienes publican información, catálogos o artículos en sus propios dominios, conviene leer la versión final de las condiciones junto con la documentación de los rastreadores de Meta antes de que empiece a aplicarse.