Juice aprovechó su paso junto a la Tierra del 28 de septiembre para ensayar operaciones que necesitará en Júpiter. El balance divulgado el 14 de octubre detalla una prueba de energía durante un eclipse y el primer ejercicio en vuelo del sistema de orientación EAGLE.

Una batería preparada para horas de oscuridad

La sonda pasó tres horas en la sombra completa terrestre. Al terminar esa fase, la carga quedó en el 54 %, por encima del límite operativo del 35 %. La carga superaba el límite operativo en 19 puntos porcentuales. Los datos servirán para ajustar las simulaciones de futuros eclipses.

El ensayo también exigió elegir qué instrumentos podían trabajar con la energía disponible. Los diez participaron en la campaña, aunque no funcionaron todos a la vez durante el eclipse.

La Luna como referencia para apuntar mejor

EAGLE utiliza las cámaras de navegación para seguir el borde iluminado de una luna. Esa referencia ayuda a precisar la posición y mantener orientadas las observaciones. La geometría entre la Tierra y la Luna permitió ensayar una situación semejante a la de Júpiter e Ío. Los resultados de esta prueba aún deben analizarse.

La maniobra gravitatoria de septiembre desvió la trayectoria unos 20 grados. Queda otro encuentro con la Tierra en enero de 2029 antes de llegar a Júpiter en 2031, donde la misión estudiará el planeta y sus lunas heladas.